Características de las personas psicópatas y su comportamiento
Características
de las personas psicópatas y su comportamiento
La estupidez moral del psicópata
es, a la postre, su perdición, si tú sabes hacer de tu integridad moral tu
fuerza”.
Vicente Garrido. Cara a cara con
el psicópata (2004).
¿Qué es la psicopatía?
Se suele afirmar que la
psicopatía es un desorden mental caracterizado por unos rasgos de personalidad
que ponen de manifiesto una acusada falta de empatía hacia las demás personas,
así como ausencia de remordimientos o culpa cuando se daña a otros.
Otros rasgos de personalidad
incluyen la facilidad para manipular a las personas, seducirlas o engañarlas;
la impulsividad a la hora de comportarse; y la tendencia a implicarse en
conductas delictivas o, cuando menos, antisociales.
Se dice que todo psicópata es
narcisista, pero no todos los narcisistas son psicópatas. De hecho, los psicópatas tienen la increíble
habilidad de manipular a los narcisistas, quienes son manipuladores expertos. Los psicópatas tienen una mayor capacidad
para ocultar sus comportamientos y su verdadera personalidad, y pueden
mimetizarse con las personas comunes, ya que al no desarrollar emociones como
la culpa, el remordimiento, la vergüenza, etc,
éstas no se manifiestan abiertamente en sus comportamientos, aún en
episodios de alto estrés. Son mucho más
mentales, analíticos, y suelen tener una gran capacidad para planear y ejecutar
todo aquello que les plazca, ya sea por intereses egoístas o bien, por mero
entretenimiento. A diferencia del
narcisista, los psicópatas no suelen tener crisis emocionales ni depresiones, y
no sufren al tomar conciencia de sus comportamientos y sus repercusiones.
Otra diferencia fundamental, es
que el comportamiento de estas personas no deriva de un trastorno de la
personalidad o de la exposición prolongada a abusos de diferentes tipos, sino
que está integrada en su naturaleza, escrita en su ADN, y se manifiesta en
variaciones físicas que muchas veces se pueden observar en su constitución
corporal, en algunos rasgos de su rostro, en la forma física de su y en las
diferencias físicas de su cerebro, por lo cual los procesos de psinápsis son
diferentes a los que se realizan en el cerebro de las personas
convencionales. En este caso se
considera a los psicópatas como una
mutación genética del ser humano, que se manifiesta en su naturaleza
depredadora interespecie, es decir, humanos que depredan humanos.
Contrario a lo que se cree, su
existencia no es tan poco frecuente, aunque no son fáciles de distinguir, puesto que pueden llevar una
existencia común y esconder perfectamente su doble vida. A ellos se les
denomina psicópatas integrados, y al mantener encubierto su verdadero ser, son
quizá más tóxicos y perjudiciales a la sociedad que los mismos psicópatas
criminales, ya su abuso se ejerce de manera sutil pero constante y por periodos
muy prolongados, lo que causa su invisibilidad, y tiene como resultado la
destrucción de vidas y familias enteras, que luego normalizan dichas prácticas
y la reproducen a través de las generaciones.
A la vez pueden llevar vidas normales y ser perfectamente funcionales
como individuos, se perciben por las personas como gente honorable y buena, e
inclusive llegan a resaltar en algunas profesiones como pueden ser los
cirujanos, policías o los directivos de empresas y grandes corporaciones.
Usualmente la cultura les asocia
a los peores delincuentes de la historia, a asesinos seriales o genocida, y
aunque esto no es del todo cierto y rara vez sucede o es descubierto, los
psicópatas son seres malignos y extremadamente dañinos, que atentan contra
la felicidad de todos los seres humanos,
a través del abuso cuidadosamente planeado, que se vuelve sistemático,
sostenido y ejercido voluntariamente y en conciencia a quienes le rodean, y que
muchas veces ni siquiera son detectados aún por las misma víctimas y mucho
menos castigados.
Suelen ser personas seguras de sí
mismas y con encanto superficial, muchas veces bellas, seductoras y muy
socialbles. Menos frecuente, son
aquellos psicópatas que pueden presentarse como personas de apariencia
empática, bondadosa, servicial, inocente y hasta tonta, de belleza desbordante,
y cuya vida aparente se destaca por su abnegación familiar siendo hijos y
padres ejemplares, su reconocida religiosidad, y su admirable sentido de la
moral y el altruismo. Qué tan maligno
podrá ser una persona que se esmera tanto para hacer que nunca nadie logre
notar su personalidad real? Por ello, es
usual que muchos de estos perfiles se concentren en la política y las finanzas,
en el trabajo altruista, en el mundo de la música, el cine y el
espectáculo, o bien se conviertan en
líderes religiosos, académicos o empresariales de reconocimiento general. Este último segmento tiene acceso a abundantes
recursos monetarios, y pueden gozar de inmunidad y complicidades en las más altas jerarquías
directivas del mundo. Es en esas
esferas en donde se cometen los peores crímenes y aberraciones que se hayan
experimentado en el mundo a través de toda la historia de la humanidad. Si imagináramos quién podría ser el líder espiritual
y el inspirador de dichos actos, sería sin duda Satán y todos sus
demonios.
Los comportamientos de todas
estas seres trastornados, tanto narcisistas como psicópatas, con todas sus
variaciones, reflejan la maldad, en su sentido más puro y perverso, ya que
realizan sus actos perniciosos de manera consciente y voluntaria,
cuidadosamente planeada, con el único objetivo de dañar profundamente a los seres humanos y causarles todo el sufrimiento posible. Esto refleja profundo desprecio que sienten por
la vida de las personas, y su existencia en este hermoso planeta. Son los principales enemigos del amor, la
paz, la vida, el progreso y el goze humano.
Se pueden identificar por las
siguientes características:
1.- Profundamente arrogantes y orgullosos,
con un sentido exagerado de su importancia, que da origen a su sentido de
superioridad absoluta frente a cualquier otro ser
2.- Manipuladoras, mentirosas y
aduladoras.
3.- Narcisistas, frías y con una
exagerada autovalía.
4.- Incapaces de tener una
relación sentimental sana y respetuosa y de tener relaciones de amistad.
5.- Falta de empatía, de
remordimientos y del sentimiento de culpa
6.- Son captadoras de emociones e
imitadoras de sentimientos.
7.- No aceptan críticas y repiten
su patrón de conducta.
8.- Relaciones utilitarias y vida
parasitaria.
8.- Relaciones utilitarias y vida
parasitaria.
9.- No asumen compromisos, no
aceptan responsabilidad, no cumplen los acuerdos
10.- No soportan la falta de
control de quienes le rodean, y enfurecen cuando no acatas sus ordenes o
11.- Agresividad mordaz,
silenciosa y altamente destructiva
12.- Actúan a tus espaldas,
siempre te traicionan
13.- Suelen tener una vida
parasitaria
14.- No son capaces de sentir
amor, no crean intimidad con los demás, ni tienen amigos sinceros
15.- Aunque en su juventud pueden
esconder muy bien su personalidad bajo su belleza y encanto, esa habilidad va
desapareciendo con los años. Los mismos
narcisistas suelen mostrar su verdadera cara perversa, pues en el fondo se
enorgullecen de ello, por lo que es usual que los detectes, más por evitar el
esfuerzo de fingir, que por asuntos que puedas detonar en la convivencia con
ellos.
16.- Le molesta ser ignorado, o
que les seas indiferente y que no caigas en sus juegos y manipulaciones. El psicópata no sabe perder.
17.- Los psicópatas son incapaces
de sentir amor y de ser amados, no sienten alegría, no experimentan el gozo ni
la plenitud, y son incapaces de disfrutar la belleza y no poseen la capacidad
de experimentar su divinidad, ni de desarrollar su espiritualidad. Esto los hace tener una profunda envidia de
quienes si pueden sentir, aún a pesar de también sufrir. Por eso siempre buscan
destruir al prójimo, acabar con su dicha y obstaculizar su gozo. Son destructores del amor que pueden detectar
más nunca sentir por lo que no pueden desarrollar vínculos emocionales ni con
sus personas más cercanas, a quienes también destruyen cuando se acercan.
Estas personas nunca podrán ser
buenas personas, siempre son malignas, y su castigo permanente es existir sin
sentir. Por eso suelen tener episodios
depresivos profundos y recurrentes. No
tienen metas, ni talentos, nada les da satisfacción y son personas falsas e
hipócritas, por ello siempre su destino es soportar su vida vacía, por lo que deciden hacer daño a los demás,
llevan su maldad a donde existe la felicidad,
generar conflictos donde no los hay, pues al ser su vida miserable, se
esfuerza para que así sea también la de los otros, especialmente aquellos que
brillan, pues no soporta que alguien sea superior a ella, aunque en la realidad
nadie pueda tener una vida miserable.
Es agresivo, está lleno de ira,
es ofensiva; no soporta que los demás tengan éxito y hace todo lo que puede
para evitarlo. Se concentra en destruir
la belleza de las cosas, en empobrecer todo aquello que progresa, en despojar
de de todo aquello cuanto puede. Convierten al vida de los demás en un
verdadero infierno, ocultan la verdad y mienten de manera obsesiva y
premeditada para dañar voluntariamente a otros. Su personalidad es naturalmente
maligna. Es verdaderamente un demonio
con apariencia humana.
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