Experiencias 1 Familia Narcisista Disfuncional

 

Narrativa sobre mis experiencias dentro de mi Familia Narcisisita Disfuncional

 

La traición

La primera vez que empecé a sentir su descontento, fue precisamente el día que llegaron a ver cómo había arreglado el rancho y específicamente la casa de la abuela, allá por el día 15 de enero de 2023.  Según yo se pondrían contentas porque tendrían buenas instalaciones, baño, luz en todas parte, facilidades de movilidad, un cuarto para que mi mama no estuviera durmiendo en el cuarto verde en riesgo inminente de derrumbe, el patio arreglado, las instalaciones enterradas y sin fugas, llaves de paso, las paredes dañadas se resanaron y pintura general por dentro y por fuera, además de impermeabilización en donde estaba más dañado-  Según yo estarían bien contentas pero su reacción no fue la esperada, cosa diferente con mi tía Gloria y mi tía María, que fueron testigos de ese hecho.  Tuve que ofrecer una disculpa a mi Tía Vicky por arreglar la casa  y pagar por ello, y luego reconocer y renunciar a que me compensara.  Tuve que reconocer que ella, en efecto, aunque me había pedido varias cosas que le arreglara en su casa, yo arreglé muchas más. Todas se englobaron en las muchas más y desaparecieron las que me encargó.   

A pesar de Ella no renunció al disfrute de todo ello, yo si renuncié  a la cualquier compensación por haberlo realizado, pues reconocí honestamente muchas de esas mejoras no me fueron solicitadas. Yo quería sorprenderlas, pero el sorprendido fui yo.   No me puede porque lo hice para que que ellas vivan de manera adecuada y gocen de las comodidades mínimas de la vida moderna.  Sin embargo, mi tía está en su derecho de no querer que le arreglen su casa, tenerla en condiciones insalubres, que nada sirva, y que se esté derrumbando, a la vez que no tenga un baño adecuado, y que se salga la cochinada por los lados, que no sirva la regadera y salga un chorrito que se concentra con un calcetín ahí puesto, además de usar el porche como bodega en la que se mete el agua cuando llueve, además del jardín hecho jungla.  

Yo nunca pensé en eso, pensé que se pondrían contentas de que le hubiera dado una manita de gato para su disfrute y como era época navideña, pensé que podría ser un buen regalo.  Debo confesar que nunca imaginé que tomara esa actitud, y mucho lo hice pensando en mi abuela, porque casi podía verla ahí en la loma viendo como su casa, en la que tanto se esforzaba para tenerla bonita, pero ahora estaba al borde del derrumbe.  De hecho, también abusé de la confianza con mi Tío Pepe, porque vi unas láminas de asbesto ahí acomodadas entre sus cosas que estaban por la casa de mi Tío Chaño, y me tomé el atrevimiento de pedir prestadas algunas para ponerlas en el techo de los cuarto que ya no tienen techo, para agarrar algunas y ponerlas en el techo del cuarto verde y del baño, para que no se mintiera el agua y terminara por colapsar. 

Mi tío, tuvo una reacción completamente diferente cuando le dije lo que había hecho, porque es un hombre bueno, por lo menos conmigo, y entendió mi intención y en realidad no me regañó, hasta vi que se puso contento. Inclusive me ayudó en algunas otras cosas, y me llevaba materiales que el guardaba para componer algunos desperfectos de la casa y que quedara bonita.  Le agradezco a mi Tío Pepe, que siempre estuvo ahí apoyándome sin decir nada a nadie, ni pedir nada a cambio, es decir, nomás por su buena voluntad.  Un día llegó ahí a la casa de mi Tía y ella está ahí.  Yo comenté la buena disposición de mi Tío Pepe al respecto y hasta le dije a mi Tía que habría que darle las gracias por lo menos.  Ella no le interesó el comentario y lo obvio. Por alguna razón Yo pensé, que daño puede hacerle a alguien dar gracias por algo que hacen por ella?  En fin, mi Tío Pepe ya está acostumbrado a eso y no creo que le importe tanto, de hecho, cuando ellas estaban ahí, ni siquiera le daban el pase a la casa.  Cuando yo estaba trabajando en ella, por supuesto que le invitaba a entrar, pero casi nunca lo hizo.  Recuerdo una vez que acepto, y cuando entró inmediatamente fue a ver el comedor, porque tienen un problema de que se estaba separando la tierra y partiendo el piso, y se puso a checarlo hasta que corroboró como alguna obra que había hecho antes que yo desconozco, en efecto solucionó aquel problema. Respeto mucho a mi Tío Pepe y a su familia, que han estado trabajando permanentemente, a pesar de la desaprobación constante de mi Tío Chaño y ahora de sus herederos, pero ha ido avanzando de tal suerte que de pronto se notan todos los trabajos que hacen juntos y el progreso que logran.  Para mí son todo un ejemplo.  Además es por  ellos sé que el proyecto que presenté a mi Tío Chaño cuando llegué de la UNAM hace muchos años, y que al parecer fue ignorado y un esfuerzo inútil, pero ellos, en especial Alejandro creo que les sirvió para darse algunas ideas que espero que le haya servido en alguna cosa.  Ya animar a alguien, o darle una idea, o inspirarle, o apoyarle aunque sea con una palada en la espalda vale toda la pena, y da mucho gusto verlos progresar y trasformar ese lugar.  Más bonito es ver su nobleza, que aún a pesar de que mi Tía Vicky no quiso ni darle las gracias, eso le importó poco y más bien le dio gusto que hayamos contribuido a la preservación de la casa, que sin la instalación de estas tejas de su propiedad y que aún están instaladas, seguramente ya habría colapsado.   Se nota cuando las personas hacen las cosas con el corazón, porque siempre se diferencia la apariencia de las ganas auténticas de progreso.   

Yo corrí con la misma suerte de mi Tío Pepe y de una larga lista de personas que trabajan cooperan y de pronto se tienen que ir porque no hay compensación alguna, ni agradecimiento, antes bien, luego resultas difamado y hasta les quedas debiendo.  Eso pasa cuando las personas pueden vivir en su fantasía y se la creen, lo que refleja un trastorno crónico de la personalidad.  Cierto es que a mí me ordenaron que convirtiera el comedor en recámara, y así lo hice.  Pero ya cuando empecé a desocupar el comedor todo eso era un cochinero, las paredes estaban muy dañadas y tenía muy mal aspecto.  Así que, ya que iba a sacar muebles, pues de una vez pintar.  Y así empecé, hasta que dejé todo en su lugar.  No quise dejar las medicinas y frascos de veterinaria ahí en la alacena, junto a la cama de mi Mamá y mejor me las llevé a la galera y la alacena la puse en la cocina para que no batallen en tomar las cosas necesaria para hacer comida, y que no tengan que subir y bajar escalones para traer cosas desde el antiguo comedor.  Así que me traje la alacena, la pinté y arreglé. 

Ya al terminar el cuarto, que según yo quedó lindo y funcional, la cocina se veía bien fea.  Y entonces dije pues si no es ahora cuando.  Así seguí hasta que le di una manita general a toda la casa.   Antes habíamos hecho la instalación del baño con mi madre presente, en la que utilicé un mobiliario que yo tenía para arreglar la casita de los trabajadores, pero como ellas estaban ahí y el baño no servía, decidí que de una vez dejaran de estar batallando tanto, así que lo instalé, y arreglé las conexiones, el lavabo y la regadera.  Quedó como nunca según yo, y lo sé porque yo mismo lo utilicé algunos meses.  Por fin un baño funcional en este rancho. 

Al desocupar el cuarto verde, me encontré unas cajitas con paneles solares que tenían ahí desde hace muchos años.  Así que decidí sacarlos y ver como los instalaba y que capacidad tenían.  Aunque es poca, sirve para la luz, así que me puse a hacer toda la instalación de la luz completa en toda la casa por dentro y por fuera, asi como en la galera.  Ya de paso arreglamos la jungla que había en el patio y sacamos todo el cochinero que había en el porche, lo pintamos, le pusimos micas en la puerta para que no entrara el frio, pintamos todos los marcos de las ventanas, lo impermeabilizamos, porque estaba muy dañado el techo.   Quedo como mi lugar favorito de la casa, lo adecué para que mi madre y mi tia tuvieran un espacio cómodo y bonito para sentarse a conversar, tomar café, leer  ver el atardecer.  Yo lo disfruté un montón, y no voy a negar que voy a extrañar sentarme ahí y fumar un cigarro mientras veía toda la sierra de la amargosa ahí de frente. 

Otra cosa que noté cuando estuve ahí de principio, me di cuenta que era muy difícil encontrar las cosas para llevar a cabo las tareas: en todos los cajones y en todas partes había de todo revuelto:  10 lugares para guardar herramientas, 20 frascos con tuercas y tornillos, 6 lugares con refacciones,  en todos los cajones había venenos de todos tipos monturas por todas partes, etc y no solo estaba todo revuelto sino que estaba cochino, sin limpiarse durante mucho tiempo, a veces con nidos de ratas y arañas, decía yo, en condiciones insalubres y riesgosas.  Además quería desocupar el cochinero que había en el cuarto de los trabajadores, porque mi madre me dijo que podía disponer de él y que al mismo tiempo le daba ilusión de tener su propia casa ahí, así que quería avanzar en eso.  Tenía que ver que otro lugar podría funcionar como bodega y donde guardar las monturas, y el único lugar disponible era la galera/cochera, que ya servía para eso y quise arreglarla sin que dejara de servir de cochera para autos.  Luego me acordé de que ahí mi abuelo tenía el sillero, y por nostalgia me propuse a reinstalarlo.  Fue lo que más me gustó de todo lo que hice ahí. 

Cuando estuve ahí, tomé conciencia de cuanto habían trabajado durante tanto tiempo mis antepasados para lograr ese legado maravilloso, y considero que mis abuelos, y en especial mi abuelito Jesús, fue un gigante y logró tantas cosas siempre siendo una persona sencilla.  Todos reconocen a mi Abuela y le dan todos los méritos, y no dudo que los tenga porque siempre las cosas grandes se hacen en equipo, pero el trabajo de campo es de hombres, ya ahí hay trabajo reflejado por todas pares y me doy cuenta que mi abuelo Jesús, después de tanto años de haber muerto, en muchos sentidos nos sigue manteniendo.  Honor a quien honor merece: así como arreglar la casa fue en lo profundo una inspiración de mi Abuela y una muestra de respeto y cariño para ella, ese sillero fue una modesta forma de rendirle homenaje y agradecerle por todo a mi Abuelo Jesús.  Quizá ahora después de tanto tiempo tienda a idealizar a las personas que nos pusieron el ejemplo y ya se marcharon a otro plano de existencia, pero cuando tenía dilemas y me enfrentaba a alguna decisión sobre qué hacer o cómo proceder, me preguntaba qué pensarían o que harían mis abuelos al respecto.  Me siento profundamente orgulloso de ser su nieto, y siento mucha admiración por todo lo que hicieron y todo lo que lograron, viniendo de donde venían, como resultado de su esfuerzo y sobre todo, pienso yo, de una Fe que quisiese alcanzar algún día.  

Para el sillero encontré una de las vigas originales del muy antiguo corral de los caballos que estaba allá por la esquina del corral de piedra, y me sorprendí que siguiera en buen estado, es muy pesada y hasta batallamos para hacerle los orificios para asentarla y clavarla.  Más sorprendente fue la cantidad de monturas y equipo para montar que encontré regado por todas partes, en las que se incluyen las que tenía mi Tío Oscar allá en el motorhome: 11 monturas y 11 chaparreras en distintas condiciones de uso, pero 11 ajuares para 11 vaqueros.  Los recuerdos de aquellos tiempos en lo que  mi abuelo existía, y hacíamos corrida general e íbamos un montón de vaqueros, que ensillabamos utilizando ese espacio contiguo a la galera. Me encantaría volver a participar en algo así, porque como bien dicen, el vaquero es el que más se divierte.  Disfruté mucho esos recuerdos y agradezco a la vida por haberme brindado esas experiencias y me haya llevado de nuevo ahí a recordarlas.   

También traje estantes  para poder concentrar y clasificar todo el equipo de trabajo del rancho, el cual dividí en Equipo de montar,  herramientas para trabajar el ganado, veterinaria, insumos hidráulicos, eléctricos, ferretería, herramientas mecánicas, refaccionaria y pintura, así como bombas, y herramienta de mano.  Fue todo un reto y aún que pude concentrarlo y separarlo por uso, también tenía la intención de clasificarlo y  completarlo así que compre herramientas necesarias como una sierra, cizallas, soldadora,  Así también cajitas clasificadoras para ir acomodando todo.  Se me hizo la crítica de que la seguridad de ese lugar era frágil, y entonces se me ocurrió no solo fortificarla, sino empezar a trabajar para que se convirtiera en un cuarto de seguridad, que posteriormente tuviera acceso directo a la casa, y que se pudiera utilizar en caso de alguna eventualidad, pero al mismo tiempo, que fuera de fácil acceso y que pudiera manejarse sin emplear mucha fuerza, para que las viejitas pudieran utilizarlo sin inconvenientes. 

Trabajamos en varias etapas hasta que  lo logramos, José Luis me ayudo a instalar el tensor y desde ahí funcionó muy bien y era bastante seguro aunque todo puede mejorarse.   También me gustó mucho como quedó y me facilitó muchas cosas al ser concentrada en la galera,  porque ya no batallaba tanto para encontrar las cosas que iba necesitando, porque no tenía que buscar en todos los cajones e instalaciones siempre.  Y así puedo contar como siguió la casa de mi Tío Chano, que intenté acondicionar para que Humberto tuviera también un espacio independiente para disfrutar con su familia.  También arreglamos la bodega junto con mi Tío Pepe.  Empezamos a arreglar y a clasificar designando espacios para quienes son beneficiarios de su uso, y sacamos infinidad de cosas que ya no servían o estorbaban, de las cuales nunca tiré a la basura ninguna.  Pues mucho énfasis en que nada faltara  de todo lo que había, aunque lo hubiese cambiado de lugar, porque ya sabía que si agarraba un palillo de dientes  luego me reclamarían como si hubiera robado ganado. También trabajamos ambo en la rehabilitación del corral y sus instalaciones hidráulicas. En todo momento he contado con mi Tío Pepe, ya se ayudándome en todo lo que podía,  siempre simpático y de buen humor y una actitud de impulsar las cosas, nunca de entrar en conflicto ni nada por el estilo.  Siempre él y su familia me han tratado de lujo, y esta vez no fue la excepción, por lo cual le expreso un profundo agradecimiento.  Más aún porque siempre me advirtió a lo que me estaba enfrentando, y yo, a pesar de saberlo, preferí tomar la oportunidad.

 Otra de las cosas que se hizo es deshierbar todo alrededor del rancho, delimitar las pozas de los mezquites con piedras encaladas, instalar drenajes, llaves de paso, arreglar fugas, instalar llaves de paso etc.  Todo al mismo tiempo que atendía las cosas del rancho como traer pastura, echar agua, arreglar anillos, cercos, corrales, recuperar caballos y vacas de con los vecinos, herrar, descornar, desparasitar, llevar sal y todas las cosas que ustedes ya saben que se hacen en el trabajo corriente del rancho.  En ello todos cuanto pudieron me ayudaron, como los hijos de Dively y de Ali, mi hijo Mateo en muchas ocasiones, Primero que nada siempre contamos con la ayuda de Elizabeth y Tato siempre presentes y a la orden, y sin quienes probablemente ese rancho ya se hubiera caído definitivamente, porque si bien yo estuve en el colapso de mi Tío Chano, Eliza estuvo con en el en las buenas, en las malas y en las peores y siempre le ayudó en lo que pudo, además de asumir el reto de llevar el rancho de su familia desde que mi Tío Raúl murió, hace muchísimo tiempo.   Dany también ayuda un montón con su hermoso espíritu hermoso y pristiño.  Creo que nadie ha presentado más trabajo, tiene más mérito y por tanto más autoridad que Elizabeth, que aparte de ranchera tiene muchas otras habilidades, y por si fuera poco, es el centro de reunión  y convivencia de la Familia.  Si yo hubiera sido mi Tío Chano y buscara a la persona idónea para heredarle que tuviera la capacidad de seguir desarrollando el Rancho y contar con el puntaje más alto de méritos u apoyo, sin duda hubiera escogido a Eliza. Además tengo que reconocer que siempre estuvo en la primera línea de atención a mi Tío Chano en su  agonía, y su aportación permanente en todos sentidos fue constante, y de gran valía.  Ella siempre estuvo ahí para Él, hasta el dio que dejó de existir, y todavía después, organizó la mayor parte del funeral.  Mis respetos para mi prima, porque eso no lo hizo nomas en los últimos tiempos, como yo por ejemplo, sino tiene una trayectoria muy larga de lucha y eso la hace una persona admirable.   Por desgracia n tengo rancho que heredar y por fortuna aún tengo vida que vivir.  Pero creo que hay que dar honor, a quien honor merece.  En cambio mi Tío Chano,, no tuvo la decencia, de heredarle ni siquiera el derecho al agua del pozo, y en su placer sádico, solo la nombró albacea.  De seguro aún no se le ha pagado todo el dinero que puso y que se le debía, desde la existencia de mi Tio Chano.  No soy inocente y siempre supe del riesgo.    Además, al ver como suelen hacer esas cosas, no hubo persona que no me advirtieran lo que iba a pasar, pero nunca conté con el hecho de que todo eso  no era espontáneo, sino largamente planeado. 

También José Luis ayudó  muchas veces en muchas cosas cuando lograba venir. A lo último hasta dejó la caterpillar andando, lo que no ha servido de nada pues no se ha movido de ahí,  Otro Martínez que aportó todo lo que pudo fue  Carlos que de pronto llegaba hasta el puerto en el traile y siempre se acomedía a echar la mano en lo que podía y a poner el desorden con las charras, los dichos  y la espontaneidad tan graciosa que tiene por naturaleza, Poncho también le entró y cuando llegaba me arreglaba los motores y las camionetas casi nomas con verlas, La última vez quería echar a andar la camioneta gris, y en verdad que le sabe las mañas. Sin embargo Humberto dejó dicho que no se le moviera nada, y así siegue, esperando de nuevo a mi primo, y viendo como adecuarse a u nuevo paradigma de vida.  Mención especial también para  la Dively que también se ha fajado y ya mero terminan la casa que está quedando preciosa y que también merece un reconocimiento por su tesón permanente y todo lo que ha logrado poco a poco con sus hijos y concentrada en el rancho.  Aquellos que saben que es un reto hasta enterrar una manguera,  pueden apreciar fácilmente el enorme esfuerzo que mi prima ha puesto en el Rancho, y todo lo que ha logrado. 

Dios le dé mucho más a ella y a todos.  Es muy bonito ver cuando una persona lucha tanto, pero también logra.  Mención especial para mi Tía María y mi Tía Gloria.  La primera siempre rezando por nosotros, y debo decir con franqueza he siento la protección que proviene de sus rezos y su fe, y lo sigo haciendo.  Mi Tía Gloria, que además de sentir felicidad extrema cuando vio el Rancho trasformado, aún si tener algún interés propio en ello, vi su alegría que llegó hasta las lágrimas  por todo eso que hice, que ni es tanto, pero que mitigó la sed extrema de mejora que demanda el Puerto.  Luego se puso a arreglar de nuevo su casa en el Rancho y su presencia ahí, es invaluable.  Me doy cuenta que ahora que ya no están mis Tíos, la persona que más sabe de rancho y específicamente de ese rancho, es  sin duda mi Tía Gloria.   Sin querer ofender a nadie, pero es evidente que mi Tía Gloria fue la que más cosas aprendió de mi abuela y siempre anduvo a lado de mi Tío Alfonso. Luego, al convivir con ellas, me di cuenta que aunque mi abuela Herculana ya no está en cuerpo, mi Tía María es en realidad nuestra abuela, y mi Tía Gloria el corazón del Puerto.

Siempre es grato convivir con ellas, quienes tienen un espíritu muy hermoso, siempre orando por uno, e impulsando y facilitando todo cuanto pueden, y aunque lamento que Minel y mi Tío Alfonso ya no estén para consentirnos o hacernos reír, agradezco que podamos conservar a mis Tías aún a disfrutar de su presencia siempre.  El otro reto fue la operación de los vehículos, los cuales estaban en condiciones muy deficientes, y que hubo que echarles mecánica mil veces, traer las refacciones, aceites, anticongelantes y demás, así como desponchar, traer llantas nuevas, reacondicionar el remolque, mantener el camión funcional y operarlo, con mil inconvenientes que se presentan con mucha frecuencia en el manejo de vehículos viejos.  También fue difícil y costoso poner en operación la camioneta verde, que estaba ovehauliada, pero se había “perdido” la llave y batallamos mucho con la alarma y el sistema eléctrico, las luces, las llantas que estaban en muy malas condiciones y se ponchaban nomas de velar mal, y la trasmisión que estaba en las últimas.  Todo eso se rehabilito, siendo lo más costoso arreglar la trasmisión que fue completamente reconstruida, y que gracias a dios quedó muy bien.  Además invertí en unas llantas adecuadas, y por fin, después de desponcharla cada 100 kilómetros, me olvidé de ese problema.  El único problema permanente que tiene es que gasta bastante gasolina, y estarla operando significó también para mis muchos gastos.  Por eso, empecé a ir al rancho y quedarme la semana entera o 10 días completos, y tatar de ir a Julimes solo una vez para abastecerme de comida y lo que fuera faltando. 

También siempre fue un problema el cerco y las vacas en la carretera.  Lo reparé permanentemente, y aunque bajo la presencia de las vacas en la carretera, nunca cesó.   Me preguntaba porque y me puse a investigarlo, y así estuve monitoreando permanentemente que pasaba.  El principal problema eran un par de vacas, de las cuales la de Humberto es la estrella, que se dedicaban a destruir el cerco y entraban y salían para donde les diera la gana siempre.  Comenté sobre el problema y en principio no me creyeron, hasta que otros corroboraron mi versión y ya me dieron el beneficio de la duda. Yo estaba seguro y se lo comenté a Humberto y me dijo que no hiciera nada.  El colmo fue cuando ya la encontré con Don Eloy en su pedazo de carretera y tuve la oportunidad de filmarla.  Hasta ahí se convencieron. 

Preferían pensar que no podía amarrar un cerco a ver la situación.  Aún así no me autorizaron sacrificarla, así que tuve que encerrarla en la pastura como 2 meses para ver que decidía Humberto hacer con su vaca cuando llegara, así que aparte de que me hizo trabajar en vano todo el año, todavía tuve que darle pastura y pagarla.  Entonces el problema de las vacas en la carretera se arregló.  Cuando Humberto llegó, lo primero que hizo fue dejarla en libertad de nuevo.  La encontré de nuevo, tiempo después de que empezó a hacerse cargo del mantenimiento del cerco, ya cuando yo tuve que irme.

Como sabía del riesgo de que cuando Humberto llegara ya no me permitiría seguir avanzando con todo esto, decidí contratar ayudantes, que me salieron muy buenos y me permitieron hacer muchas cosas en muy corto tiempo.  Yo empecé a hacerme cargo del rancho desde que enterré a mi Tío Chano, el cual estuve cuidando junto con mi madre, con la ayuda de mi Tía Vicky y de Elizabeth principalmente.   Fue un periodo difícil, ver como su salud se deterioró rápidamente, y a pesar de los esfuerzos y los recursos que se emplearon, su vida se fue extinguiendo, y la necesidad de atención  que necesitaba era completa y de 24 horas. Fue un período pesado, triste, desesperante por buscarle y no lograrlo, pero al mismo tiempo muy enriquecedor en otros aspectos, como la interacción con él, las pláticas y los consejos interminables, las historias de su vida, y lo que fue tomando relevancia para Él conforme sabía que su existencia terrenal se iba extinguiendo.  

En la última etapa, ya nada del rancho ni de sus posiciones le interesaba, y solo pensaba en sus hijas y en no dejarlas desamparadas. Tenía intención de crear un fideicomiso para ello, pero la vida no le alcanzó para hacerlo.   Para ello confió en la promesa de sus herederos, que hasta hoy, 9 de julio de 2023, después de un año, seis meses y 9 días, no han tenido la voluntad de atender.  Eso resulta para mi profundamente indignante, y me siento de alguna forma obligado a corregir, sin ser mi responsabilidad.  Lo único es que he sido reiterativo desde el principio, sobre todo con mi Madre, recordándole su compromiso, lo importante y enfático que fue mi Tío al respecto y lo fácil que atenderlo, diciéndoles siempre como se puede hacer, y aunque me dicen que sí, me doy cuenta que solo le han dado largas y largas al asunto, intentando que sea olvidado. 

Mi Tia Vichy desde el inicio dijo que no lo haría, que a ella no le había comprometido con eso.  Pero mi Madre si lo acepta, pero ahora sé que en su interior no desea cumplirlo. Ese aspecto me ha hecho descubrir que, muchas veces detrás de su carácter amable, servicial, humilde y bondadoso, hay otra persona que se esconde que encubre intenciones que no quiere revelar.  También me he dado cuenta que eso sucede alrededor de su círculo más íntimo de lealtades, al que no pertenezco porque soy muy crítico a estas actitudes, no me simpatizan y no considero que sean buenas.

Esto es un relato para que todos se den idea de cómo fue el proceso, y aunque todos quienes transitan por el Rancho lo vieron, es una forma para mí expresar mi frustración y desahogarme, porque fui embaucado, trabajé mucho tiempo e invertí algo de dinero para impulsar el desarrollo del rancho ahora que mi Madre resultó beneficiaria, pero me doy cuenta que fue una situación bastante calculada, así como lo hacía mi Tio Chano.  Yo renuncié a todo hace mucho tiempo, porque no estuve dispuesto a someterme a esos abusos de mi Tío y se lo dije de frente y lo dejé bien claro, y lo cumplí.  Lo enterré, me pidieron apoyo les dije que con todo gusto pero que si iban a actuar como mi Tío Chano no estaba interesado.  Me dijeron que no, pero ya vi que sí, y dudo mucho que vayan a responder como dijeron que lo harían, porque ahora dicen que nunca dijeron, así como dicen lo que nunca sucedió, que sea adecuado para salirse con la suya, y siempre ser las víctimas.  En verdad es muy difícil formar parte de una familia disfuncional narcisista, hijo de una madre narcisista encubierta. 

No se cómo hemos aguantado tanto Humberto y yo, porque la verdad es que hemos recibido un gran castigo sin siquiera saberlo, y Él, aunque parece que llevó la mejor parte por ser el “Golden Child” (por lo menos en esta etapa) y será, como dice el manual del trastorno de una madre así, el heredero universal, en realidad el daño y el abuso que ha recibido ha sido implacable, y no fue mi Padre quién ejerció la mayor parte, sino mi Madre, de manera consiente, egoísta y premeditada.  A mí me toca ser el “chivo expiatorio” y seré el culpable de todos los males y de todos los pecados que ellos hayan cometido, sabrán cuales son si escuchan la acusación.  Una campaña de difamación es el siguiente punto que van a realizar, pero no me preocupa mucho, porque ya todos los conocen y mi Madre últimamente ya no puede encubrirse fácilmente pues fácilmente se puede detonar su verdadera identidad, que no les va a gustar para nada. 

En principio también es una víctima, no sé quién le haya hecho daño allá en su niñez, pero nosotros su hijos no teníamos la culpa, y no tiene derecho a haber hecho todo esto, es mucho dolor y ha destruido muchas vidas, solo por un placer egoísta y sádico.  No espero que me crean y sé que van a acusarme de estar loco, y eso ayudará a su campaña.  En verdad no me importa lo que digan, me importa mucho más dejar un precedente a mi familia, para que tengan eso en su visión, y si algo no les cuadra en el comportamiento de ciertas personas, investiguen y comprueben si esa persona que crees conocer no es en el fondo otra más obscura.  Si alguien quiere saber sobre el tema, tuve que hacerme un especialista y buscar ayuda profesional, porque sus acciones extrañas me fueron revelando lo que es imposible de creer y además, muy doloroso de aceptar.  Esto llega a unos niveles que muy profundos de daños encubiertos de los que nunca me hubiera dado cuenta, si no actuara de manera clásica así como lo describe el Manual de Trastornos de la Personalidad. No hay motivos que justifiquen ese comportamiento reiterado, y peor aún, encubierto.  El único motivo es tenerte en control, manipularte y utilizarte porque en su mundo cree que somos de su propiedad, y la envidia de ver a los demás felices y progresando, opera sin escrúpulos para dinamitarle la vida, y que no pueda salir de su control.   Hay mucho material de investigación al respecto, así que cuídense porque el diablo anda suelto, tratando de robar el alma de personas buenas.

Ojalá y mi hermano evaluara esa posibilidad y llegara a hacer lo mismo, porque quién piensa que siempre ha sido su más grande benefactor, ha sido su más cruel verdugo.  Alguien que te hace daño no te ama.  Someter a sus hijos, a un abuso permanente desde su niñez hasta el día de hoy solo por un capricho, es un acto de profunda maldad.  Yo también seré ese monstruo para ellos, y ver qué tanta creatividad tiene y esta historia nunca se resolverá así que no tienen remedio. Usarán como herramienta ese cargo que me fincaron de abuso sexual de su hija Hannia, por el que fui condenado.  Ahora veo que todo eso fue una trampa para cuando llegara este día.  Sin embargo, sin Hannia nunca habría podido darme cuenta de todo esto, tratando de explicar lo inexplicable, pero que siempre estuvo en mi nariz, nunca lo vi, porque no es lógico que una Madre y su hijo incondicional hagan ese tipo de cosas.  Por desgracia, hacerlo termina revelándolos, y tendrán que responsabilizarse de sus actos.  No importa que se salga con la suya y haga ver las cosas como sean, pero nunca será feliz porque es consciente de que está haciendo daño y cuando se vaya acercando su fin y este sea inminente, sentirá el terror de tener que enfrentarse al creador y sabrá que no habrá ninguna forma de evadirlo.  Así murió mi Tío Chano, y según yo iba a asegurarme que nadie más muriera así, con ese miedo, en esa angustia. No es algo que yo pueda cambiar y cada quién recibiremos nuestro merecido.   Por favor,  no permitan que eso pase más en otras familias, cuiden sus hijos y sus nietos, sean asertivos con quienes les rodean, porque hay personas que no permiten la felicidad ni el progreso de las personas.  

 

Como me empecé a dar cuenta de la existencia de esta historia de terror? 

 

A partir del instante en el que Humberto llegó, las actitudes de mi Madre y mi Tía cambiaron radicalmente.  Humberto, después de que hablamos por teléfono con cierta frecuencia cuando estaba trabajando en Colorado y le contaba lo que hacía y le pedía consejo y opinión para hacer tal o cual cosa,  y me hablaba bien y me daba consejos y me encargaba poner atención en ciertas cosas y asi. Pero ya que llegó, desde la primera vez que lo vi, después de un año y tres meses, porque vino un mes antes de que mi tio muriera y no estuvo presente en el funeral, me empezó a hacer reclamos de manera altanera, violenta y amenazante, gritando y haciendo berrinche como siempre, pero desde el primer momento. Mi madre estaba presente, y no dijo nada al respecto, nomás estuvo ahí al lado en silencio.  Desde entonces, cada vez que lo veo, su actitud es la misma, pero aún más amenazante y violento, por lo cual, suelo ignorarlo o ponerme firme para que sepa que no está en mi interés pelear, pero tampoco le tengo miedo.  Sé que es un niño haciendo un berrinche. Mi madre en la mayoría de las veces ha estado presente, pero no dice nada, ni lo detiene, ni lo corrige, ni le exige que se calme, solo guarda silencio y si puede se aleja.  Por que al ver ese comportamiento no lo moderaba o le decía algo para que se comportara de mejor manera?  Eso me empezó a llamar la atención.  Inclusive cuando fue al rancho a presentarles el informe final de actividades que realice, el comportamiento de Humberto fue similar, pero mi Tía Vicky si lo estuvo moderando. Mi madre nunca dijo nada.  Mi tía maría es testigo de lo que pasó ese día: me preguntaron todo de todo y me exigieron pruebas y explicaciones de absolutamente cualquier cosa de lo que estuve haciendo.  Providencialmente estuve generando una memoria de todo lo que se hizo y pude presentarles un informa muy completo, que por alguna circunstancia, contenía todo aquello que me fueron preguntando.  Duré más de dos horas respondiendo acusaciones, hasta tuve que calcular el kilometraje contra la gasolina que había gastado, siempre en un tono acusatorio, mi hermano gritándome siempre y manoteando la mesa.  Como si los hubiera ofendido por haberles ayudado, y les debiera dinero por haber pagado todo,  lo cual no tiene lógica en ningún sentido. 

En verdad me preparé muy duro para reunir la información de todo lo que hice durante todo ese tiempo llevando una bitácora, con registros financieros, fotos y por supuesto las obras en sí mismas, También tuve que prepararme emocionalmente, para no engancharme en los gritos, en las discusiones, no responder las ofensas ni las agresiones y siempre mantener la calma.  Eso ha sido una excelente herramienta porque no era algo que esperaban y también les frustra. Sentirse ignorados y no pueden ejercer su control sobre ti, también les detona el comportamiento errático y la aparición de su personalidad oculta.

 Además, estoy muy seguro de lo que hice y como lo hice.  Desde el primer momento fui muy cuidadoso de no tomar nada, no disponer de nada e inclusive no tirar nada, porque hasta lo más mínimo es motivo de reclamo. Me tranquiliza mucho haber actuado de buena fe, con honestidad, he sido generoso y muy paciente.  Estar anclado a la realidad es una ventaja muy grande que cualquier persona tiene sobre alguien que presenta un trastorno.  Además, y tener pruebas de todo me permite crear resistencia a sus mentiras, aunque ya últimamente lo hacen delante de mí con el mayor cinismo y me acusan de eso que dicen que yo hice, frente a mi cuando ellos saben perfectamente la verdad.  Una señal de alerta sobre el nivel de peligro que tienen las personas es notar el grado de escrúpulos que presentan, y aquí de pronto son inexistentes. Ahí, en lugar de defenderme, empecé a callar, porque una de las frases clásicas del comportamiento narcisista es “cada acusación es una confesión”.  Observen las acusaciones que harán, ya sea de mí o de algún otro, y sabrán que es lo que han hecho, y lo que piensan. 

Si desean ver la verdadera cara de ese tipo de personalidades, pónganles límites,  que estarán obligados a cumplir para conseguir algo de ti, y ahí notarán como empezaran a ver comportamientos erráticos y su rostro se desencaja, y  comprobarán como les es difícil cumplir con ese límite.  Otra forma es decirles que no cuando te exigen algo, ahí verán que se llenan de ira y se torna agresivo,  que son síntomas muy claros de los trastornos descritos. Al fin son personalidades tan dañinas que han sido tan profundamente estudiadas y observadas, que hay muchas formas de darse cuenta. 

Si dedicas tiempo al estudio y observas con detalle, ellos mismo se revelan una vez que el conflicto aparece, y queda muy claro cuando ese conflicto escala, sobre todo, cuando se convierte en un asunto de protección de ego y no se avalúan de manera racional.  Para ellos, el conflicto es necesario, es combustible para ellos, y entre menos pueda influir en ti, más odio te va agarrando, lo más sano será irte y cubrir un poco su reacción natural al culparte, en donde a través de sus acusaciones te dirán mucho de  lo que han estado haciendo.   Ser tus víctimas, les dará un pretexto para quedarse con todo lo que te quitaron, sin dar ninguna explicación, y poniéndolo en el cajón de sus múltiples deudas que recibieron el tratamiento ya tradicional de la escuela de mi Tío Chano. Entonces se habrán salido con la suya. 

La última vez fui al rancho pude verlo todo con un gran detalle, porque, a pesar de que Humberto estaba gritando de manera despectiva, que yo debía obedecerle en todo cuando estuviera en el rancho, porque él tienen toda la autoridad y tiene derecho y me va a obligar a que le pida permiso para cualquier cosa, empezando por ir de visita, porque él estaba ahí gracias a la voluntad de Dios así lo había dispuesto, y que el “papelito habla”, dando a entender que es el heredero universal. Yo le respondí en calma pero firme que sobre mí no tienen ninguna autoridad y que yo siempre decido lo que hago, que soy un adulto y eso hacen lo adultos, y me di vuelta caminando en calma rumbo al cuarto de los trabajadores, mientras lo escuchaba gritándome y diciéndome que entonces le diera todas las llaves, que también mi Tía Vicky le había dicho, y yo seguí caminando y ya no le respondí.

Entonces salió mi madre de adentro de la casa y a paso acelerado empezó a gritar mi nombre, Pedro! Pedro!, yo me paré, di la vuelta y la esperé, y entonces sucedió lo más inverosímil, que me reveló claramente la verdad: me reclamó muy fuerte diciéndome: por qué le gritas tan feo a Humberto? por qué lo siempre trata tan mal?  No podía creer lo que me estaba pasando, y le respondí, En serio mama? Me vas a acusar del comportamiento de Humberto? Aquí de manera deliberada y frente a mis narices?, me contestó: ya pedro! Deja de decir puras tonterías! Has caso por favor!.  Le dije, Yo soy el que está gritando y diciendo cosas?  Y me respondió: Si! Y siempre haces lo mismo con tu hermano, porque lo tratas tan feo? Por qué siempre andas peleando siempre con él?  Ya no me quedaba ninguna duda de lo que pasaba, me sentí muy herido e inclusive humillado, pero mantuve la calma y respiré profundo y analicé la situación objetivamente, antes de empezar a justificarme o a decir que no era cierto.  Ahí supe que mi Mamá no es que estuviera manipulada por mi tía Vicky o Humberto, yo pensaba que la andaban manipulando o que quizá la amenazaban o bien los apoyaba por miedo, es decir, nunca creí que mi madre fuera en realidad quién estaba promoviendo todo eso.  Ni siquiera era mi hermano, no era mi Tía Vicky, era mi Mamá, y estaba castigándome y calumniándome sin el menor remordimiento.

  Entonces me di cuenta que mi madre, deliberadamente me estaba culpando de las acciones de mi hermano, así de manera cínica y sinvergüenza, y mejor me di la media vuelta y seguí caminando hacia mi cuarto y entré.  Mi mama me gritaba que regresara y no lo hice, me metí al cuartito y me senté un momento.  Escuche como mi madre venía tras de mí, mientras escuchaba el spring de la casa azotando con fuerza.  Me senté en una cama y le dije con calma a mi mamá que eso que estaba haciendo no era correcto, que yo no fui el que gritó ni el que reclamó nada, ni el que acusó de nada.  En eso llego mi hermano exigiéndome las llaves desde la puerta de la entrada, gritando y exigiendo, pero nunca entró al cuarto, y yo solo le dije que no le iba a dar nada.  Siguió gritando pero se volvió a salir, y se escuchó como agarro el carro y se fue.  Mi mamá se quedó en silencio ahí conmigo, y le dije que fuera consciente de la forma tan violenta con la que actuaba mi hermano, y que no era correcto que no le dijera nada ni lo calmara, porque si no corriges eso cuando está sucediendo, es decir, si lo permites, entonces también lo autorizas.  Muy seria, con una mirada perdida estuvo ahí callada un rato.  Yo me levanté y fui al otro lado del cuarto y me serví agua en mi vaso porque traía la boca muy seca, y estaba bastante nervioso y ahí me quedé en silencio. 

Poco después mi Mamá también se levantó y se fue en silencio, pero salió por la otra puerta y volvió a la casa de la abuela.   Me quedé consternado aunque poco a poco me fui relajando, y sintiendo el cansancio que experimenta quién decide no actuar emocionalmente sino de manera racional, y sabe que reprimir sus reacciones emocionales requiere de entrenamiento y mucho esfuerzo, para no  responder a una agresión, como es natural a las personas, como para gritar de vuelta a quién te acusa y te ofende, y también entonces empezar a acusar y ofender a tu agresor. 

Ya más calmado, empecé a recoger mis cosas para irme de regreso a mi hogar en Chihuahua, y entonces me di cuenta que las llaves del rancho ya no estaban en donde suelo dejarlas. Las busque por todos lados, fui subiendo cosas a la camioneta y acomodando todo, y en busqué en cada lugar donde las podría haber dejado. Quizá no me acordaba y las había puesto en otro lado, no sería raro.  Sin embargo, supe desde el principio que no estaban porque alguien más las había tomado sin decirme. No fue Humberto quién se las llevó, porque nunca entro a la casa, entonces, quién podría haber sido?  Me negaba férreamente a aceptar el hecho evidente de lo que pasaba y busqué por todas partes, esperando que eso que sabía, de alguna forma no fuera cierto, que fuera mi equivocación, una falta de atención, una coincidencia o cualquier cosa menos lo que era evidente, porque aceptar los hechos me era muy difícil y demasiado doloroso: No fue Humberto quién robó mis llaves, aunque las exigió con una rabieta muy hostil y amenazante, pero nunca entró al cuartito,    Entonces, quien podría ser? Me dije: ya basta de seguir enmascarando la verdad, por más duro que sea, la verdad es esa y no lo puedes seguir fingiendo por más doloroso que eso te resulte.  Mi mamá, justo cuando me descuidé, agarró las llaves y se las llevó. Fue ella la que ejerció el castigo aunque nunca fue ella quién me las pidió, porque se las habría dado sin decir nada.  Sin embargo, espero a que me descuidara y a no ser vista, las agarro cuando yo no podría ver, y se las llevo.   

Desde ese día ya no tengo llaves, porque de la noche a la mañana dejé de ser digno de confianza, y mi madre y mi tía avalaron ese hecho, sin decírmelo de frente.   Tuve todas las llaves por año y medio con acceso irrestricto a todo, y de pronto, me convertí en alguien indeseable y no bienvenido, que había perdido mi derecho sin explicación alguna.  Mi hermano lo expresó de manera abierta y gritándome una serie de incoherencias e improperios, pero mi Madre no me lo exigió y nunca me dijo nada ni respondió a mi cuestionamiento, aunque  pude notar en su actitud y sobre todo en su mirada algo que no andaba bien, lo que me causó mucha ansiedad y liberó muchos recuerdos de mi pasado remoto que tenía abandonados por completo, recuerdos muy duros de esos que desapareces para poder sanar, vivir con alegría y sin rencores, pero que están ahí latentes, siempre al asecho, buscando la oportunidad de abrir heridas. 

Mientras mi Hermano era abiertamente hostil, y mi Tía siempre actúa amigable u hostil de acuerdo a su conveniencia y estado de ánimo, mi madre escondía esos mismos sentimientos, pues lo expresaba a través de sus  acciones y me acusaba de las mismas cosas, pero no era capaz de decirlo de frente, ni expresármelo de manera franca o darme alguna razón válida, aunque sabía me lastimaba pues yo se lo decía.  En cambio solo fingía seguir siendo una madre respetuosa y empática conmigo,  mientras veladamente me castigaba, me humillaba y me calumnia, sin siquiera darme la cara o regañarme por alguna actitud en específico que en verdad hubiera tenido. Eso me causó un daño emocional y aparecieron una multitud de sentimientos que surgieron de manera caótica, pasando de la negación, abordando la posibilidad de que hubiera sido yo el culpable, hasta la decepción de darme cuenta de la realidad.  Sin embargo, seguí en control, para no expresarle mis sentimientos con reacciones emocionales, sino tratar de ser racional e invitarle al intercambio de ideas de manera respetuosa.

Después de un rato le dije a mi madre que me quería ir, y ella me dijo que se quería ir conmigo, pero que debíamos esperar a mi hermano. Le dije que prefería irme antes de que regresara para no verlo más y evitar otro enfrentamiento absurdo, me dijo que si, pero se entretuvo todo lo que pudo e invento, se durmió un rato, luego un rato después  recordó de pronto que mi tia Mague cumplía años de su fallecimiento, y  me pidió que la llevara a su tumba, y ahí estuvimos hasta que el sol se metió.  El atardecer es algo que me reconforta siempre, y estuvimos platicando ahí de diferentes asuntos.  Sin embargo, cuando me decidí a preguntarle y confrontarla, simplemente me dijo que ella no había sido y que no sabía nada al respecto, que quizá estaban por ahí tiradas, que buscara bien, que ella sería e incapaz de hacer algo así.  Sin embargo su rostro cambio y se veía desencajado, no me veía a los ojos y todo eso me lo comentaba en frases corta y sin convicción, trataba de no mirarme y denotando nerviosismo. No quise insistir.  Luego adoptó un actitud silenciosa, donde solo me escuchaba mientras le decía como me sentía, cómo mi hermano era agresivo y que no creía merecer ese trato, que tuviera conciencia de como muchas cosas de las que había hecho en el rancho estaban destruidas al parecer de manera deliberada, y le preguntaba sobre lo que pensaba al respecto y que imaginaba que dirían mis abuelos o mi tío sobre todo eso. 

Con su mirada perdida y volteando hacia otra parte, evitaba responder.  Bajamos de la loma ya de noche, y se metió a la casa durando otra hora para que lograra alistar su maleta y su bolso, y no supe que hizo en ese tiempo porque no entré a la casa de mi Tía a ver qué pasaba.  Volví a decirle que necesitaba irme, que si subía sus cosas para emprender el viaje o bien prefería quedarse.  Poco a poco fue juntando sus cosas hasta que, otra hora después, aunque aún no había llegado Humberto, me permito subir sus cosas y cerrando la puerta nos fuimos.  Luego le dije que no traía llaves y que iba a ver cómo podría abrir la puerta de la entrada de la carretera, y me dijo que ella tampoco tenía, lo que me parece era poco probable.

Pero igual me arranqué a la salida.  Tuve suerte porque Tato había llegado, y le pedí las llaves, abrí, y por fin pude irme.  No sé por qué sentí que estaba bajo riesgo inminente ahí en el rancho, porque nunca me había sentido así.  Conforme pude salir y empecé a avanzar rumbo a Julimes, ese riesgo que sentía se empezó a esfumar y me di cuenta que probablemente esa había sido el día más tenso que había vivido en el rancho en toda mi vida.  Se me hizo muy extraño, porque suelo sentirme muy cómodo ahí, de hecho podría decir que quizá es mi lugar favorito en el mundo pues me siento en casa, feliz y pleno, en paz y tranquilo.  Sin embargo, ese día fue la excepción y tuve la intuición de que no podría volver de nuevo al rancho sin correr algún peligro.

Este no es toda la aventura, solo un forma de dejar testimonio de algunas de las cosas que me sucedieron con respecto a los herederos, y lo que se experimenta hacia el interior de las casas en las familias disfuncionales narcisistas, las cuales a veces son imperceptibles, especialmente para quienes son abusados sistemáticamente. 

Mi madre estará muy feliz en este momento, en primera porque estoy concentrado en pensamientos en los que ella es el centro.  Además esto que estoy haciendo es una reacción a lo que ella ha estado haciendo, lo que le comprueba a ella, y a mí también, que me sigue manipulando.  La felicidad más grande que tendrá, es que por fin me revela o más bien me revelo yo mismo, como el “chivo expiatorio”, es decir, el que será el culpable de todo lo malo de la familia, todo lo que ella ha hecho y las culpas de mi hermano, quizá las de mi tía Vicky y demás que se junten. En esas culpas se podrán observar las culpas que los narcisistas, especialmente  los de la madre narcisista encubierta.  A mí me toca recibir esa responsabilidad, porque soy una persona crítica sobre los comportamientos de las personas, especialmente los que resultan más dañinos y que no permiten la correcta armonía entre las personas y el progreso mutuo.  No me simpatizan las personas autoritarias e irreflexivas, por lo que nadie obtiene de mí una lealtad incondicional, porque no es a las personas a quienes se les asigna lealtad, sino a sus valores.  Me gusta cuando el respeto se basa en el mérito, la admiración en cualidades desarrolladas o comportamientos ejemplares, lo que no incluye el dinero,  y me agradan las personas sencillas y trasparentes más que las arrogantes y orgullosas.  Me es desagradable la hipocresía, la mentira, el egoísmo y aquellos que por ser más fuertes sacan provecho de los más débiles.  lSoy la persona perfecta para ser demonizado por quienes no comparten esos valores, y es seguro que tengo características que ellos no presentan, lo que me hace desagradable para ellos, una persona despreciable.   Si son observadores, siempre desean hacer parecer a las personas despreciables como honorables y viceversa.  Pues bien, que empiecen las confesiones.   Obviamente, según dice el manual, el cual siguen de manera tan predecible que a veces parece que lo están leyendo y siguiendo al pie de la letra, estoy desheredado desde ahorita, será mentira lo que dijo de darme el terreno de ella en la sierra de la amargosa, mientras a Humberto le da todo lo que ahora posee derivado de la herencia de mi Tio Chano.  Yo lo agradecí y empecé a ver qué hacer, pero ya no tiene caso, gracias a Dios darme cuenta de su forma de actuar y la corroboración con especialistas profesionales en el tema no me dejan ninguna duda y no tendré que seguir luchando por la aprobación de mi mama, y por su amor, porque buscar esa aprobación a sido su poder permanente para manipularnos, tanto a mi hermano como a mí, y su amor es inexistente, nunca existió, no puede sentirlo, no te lo puede dar, y por ello somos un par de hermanos que nunca hemos sido amados, y más bien hemos sido manipulados, utilizados, manejados, han dispuesto de nosotros y nuestros bienes a su gusto, nos ha confrontado y promovido nuestro distanciamiento y animadversión, de manera deliberada y sutil, ha tratado de destruir nuestras familias, y en el caso de mi hermano lo ha logrado, y en mi caso ha estado muy cerca, y nos tiene asignado un destino, prácticamente desde que nacimos.  No puedo evitar que muchas personas no me crean, y aparezca en nuestra historia como víctima, y se conmiseren de cómo ha sido tratada por este servidor,  antes de si quiera evaluar u observar la persona que habita en esa profundidad.  Esta es la más espantosa historia de terror y nunca creí que pudiese existir una realidad así,  mucho menos imaginé formar parte, y en ninguna posibilidad que haya imaginado en mi existencia hubiera vislumbrado la posibilidad de que, siendo una persona que tanto amo y que siempre la he valorado como alguien admirable, resulte ser uno de los demonios más obscuros del averno.  Su manera de abuso es tan sutil, que si se ven uno a uno ni siquiera parecen comportamientos abusivos, sin embargo, al ver el largo plazo, no se me ocurre un comportamiento más retorcido por quién lo ejerce (una madre), sobre quién lo ejerce (sus hijos) y la causa por la que lo hace (por que se le antoja).  Siempre lo ha hecho de manera consiente y voluntaria, manipula a cada uno según su interés egoísta, tiene comportamientos escondidos de la peor categoría, y no le causa ninguna culpa, ningún remordimiento, y no aceptará jamás alguna responsabilidad.   

Llegan a hacer cosas tan retorcidas y elaboradas que aún me cuesta trabajo creerlo.

Este testimonio no me va a librar del destino que mi madre me ha asignado, así como tampoco mi hermano podrá evadirlo. Quizá parezca más cruel mi destino, pero no lo es, porque por lo menos he tenido la oportunidad de escapar.  Y ante lo había hecho, no sé cómo se me ocurrió volver, pero por algo pasan las cosas.  Quizá esto solo sirva para que acaso alguien, que lea esta historia, logre quizá empezar a investigar sobre el tema, porque quizá tiene un presentimiento sobre algo que no está bien en alguna persona cercana con la que convive.  Si acierta, y logra apartarse o apartar a alguien más y  cancela el abuso del narcisista sobre alguien más, habrá protegido un alma de ser sometida a un abuso muy profundo, le ahorrará increíbles sufrimientos, dolor y angustia, y quizá esa persona salvada, tenga la oportunidad de vivir su vida plena, en libertad y conozca el amor, y también lo comparta con los demás.    Terminar con estas historias tan irreales, pero existentes y persistentes, es salvar no solo a personas a quienes directamente se les infringe, sino cortar una estructura intergeneracional heredada a través de tiempo, que solo trae sufrimiento y miseria para todo aquel que se lo encuentre a su paso.  Tomar conciencia de la existencia de esta clase de seres, es muy importante para todos, quienes deberíamos estar preparados para identificar el ataque y repelerlo.   Espero contribuir en alguna medida a ello, e inhibir la influencia de estos espíritus malignos y retorcidos que se esconden tras la apariencia de virtud y sacrificio.  Entre más se preocupe la persona por dar una imagen de persona perfecta, mas estará tratando de esconder comportamientos vergonzosos.

Muchas gracias a todos, ahora sé cómo me han ayudado, porque a través de ustedes tuve oportunidad de conocer otros hogares diferentes al mío, otras formas de relacionarse, otras historias, y eso me ha permitido, siempre oponer resistencia y nunca terminar vencido por la adversidad.  Espero que este último golpe que recibiré, en lugar de vencerme y lastimarme, se convierta en fuerza para nunca someter a nadie a este infierno, y poder cooperar con la extinción de esta clase de espíritus en madre tierra.    Hoy escojo dejar de ser la víctima y hacerme responsable de mis acciones y mi futuro.

 

 

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